TPMS
Sistema que monitoriza la presión de los neumáticos y avisa al conductor si baja.
Qué es TPMS
El TPMS (Tire Pressure Monitoring System) es un sistema obligatorio en la UE desde 2014 que vigila la presión de cada neumático y avisa al conductor cuando alguna desciende por debajo del valor óptimo. Hay dos tipos: directo (sensores en cada llanta) e indirecto (a través del ABS).
Cómo funciona
TPMS directo: cada llanta lleva un sensor que mide presión y temperatura y los transmite por radio a la centralita. TPMS indirecto: usa los sensores del ABS para detectar cuándo una rueda gira más que las otras, lo que indica menos diámetro = menos presión.
Por qué es importante
Una presión incorrecta aumenta el consumo, reduce la vida del neumático y, sobre todo, alarga peligrosamente la distancia de frenado. Es obligatorio en todos los coches nuevos en la UE desde noviembre de 2014.
Síntomas de fallo o desgaste
Testigo de neumático bajo encendido. Hay que comprobar la presión. Si la luz parpadea pero la presión está bien, suele indicar avería de un sensor (TPMS directo) o necesidad de recalibración tras cambiar ruedas.
Datos curiosos sobre TPMS
- TPMS directo: detecta el problema en segundos. TPMS indirecto: tarda varios kilómetros en notarlo.
- Los sensores TPMS directos cuestan 50-150 € por rueda y duran 5-10 años (la batería interna no se cambia).
- En coches con TPMS indirecto, hay que recalibrar el sistema tras inflar o cambiar neumáticos.
- Es una de las principales causas de testigo encendido sin avería real (en realidad, sí hay un neumático bajo).
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cambiar un sensor TPMS?
Entre 50 y 150 € la pieza más mano de obra. Suele aprovecharse el cambio de neumáticos para sustituirlos si han llegado al final de su batería.
¿Diferencia entre TPMS directo e indirecto?
Directo: hay un sensor en cada llanta que mide la presión real. Más preciso pero más caro y necesita reemplazo cada 5-10 años. Indirecto: usa el ABS para deducir la presión por el giro de la rueda. Más barato pero menos preciso.
¿Por qué se enciende el testigo si los neumáticos están bien?
Causas comunes: cambio de temperatura (en frío baja la presión), recalibración pendiente tras cambio de ruedas, sensor con batería agotada (TPMS directo) o pinchazo lento que aún no ha llegado al mínimo crítico.